Enid Charles, demografía contra la segregación.

Hace unos días, Virgilio Gómez Rubio (@precariobecario) me hacia llegar un enlace a una página de Wikipedia en la que se puede encontrar una lista de mujeres que han tenido o tienen cierta relevancia en el mundo de la estadística.

Rebuscando entre ellas me topé con una historia de esas que ayudan a cambiar el curso de los acontecimientos, pero que se quedan olvidadas en el devenir de la vida. Se trata, de una mujer de principios. Nacida en la Inglaterra de finales del Siglo XIX, su nombre era Enid Charles y contribuyó enormemente al desarrollo de la demografía. Pero ¿Quién fue Enid y cuáles fueron sus contribuciones a nuestra sociedad?

¿Me dejas que te cuente?

Todo empieza cuando naces…

Dorothy Enid Charles nació un 29 de diciembre de 1894. Era la hija del segundo matrimonio de un reverendo llamado James Charles, cuyo mayor deseo era que Enid tuviese estudios superiores. 

Cumpliendo el deseo de su padre, Enid estudio matemáticas economía y estadística en el Newham College de Cambridge entre los años 1913 y 1916.

Cabe mencionar que el Newham College fundado en 1871, era una residencia para mujeres que deseaban estudiar en la Universidad de Cambridge pero que no eran consideradas estudiantes de pleno derecho (y no lo serían hasta 1948). 

Newham College, fuente: Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/College

Tras este periodo en Cambridge, Enid se traslado a la universidad de Liverpool donde estaba previsto que permaneciese durante un año para completar lo que se denominaba Diploma Universitario en Ciencias Sociales.  Enid, no llegó a completarlo y volvió a Londres donde comenzaría su intensa vida.

Sin embargo, para entender todo lo que vendría después en la vida de Enid es importante conocer cuál fue su momento en la historia. 

… y depende del contexto

A principios del siglo XX la estadística estaba en auge. La cuantificación de la información se había convertido en un eficaz método para entender el funcionamiento y el crecimiento de la población. De hecho, hacía relativamente poco que el botánico y estadístico Achille Guillard (1799-1876) había acuñado el término demografía en su libro Eléments de Statistique humaine, ou démographie comparée (1855), en referencia a la ciencia que estudia el movimiento poblacional.

Por otra parte, nos encontramos en la época de mayor auge de la Eugenesia de Francis Galton (1822-1911). Una filosofía que pretendía mejorar los rasgos hereditarios mediante la selección de quienes podían/debían reproducirse. Se trata de ideas que ahora nos pueden sonar aterradoras pero que gozaron de gran popularidad al amparo de la teoría de la evolución de Darwin y Wallace.  De hecho, ya os había hablado de este tema cuando hablamos de la biografía de uno de sus grandes defensores, Sir Ronald Fisher. 

Se trataba también de un momento convulso en lo que a los derechos de las mujeres se refería. Una situación que acabaría teniendo también una gran influencia en la demografía, promoviendo el estudio de la fertilidad y del número de matrimonios que se producían.

Suffragette pidiendo la liberación de las apresadas por pedir el voto para la mujer. Fuente: https://www.flickr.com/photos/summer1978/20005672069

En este ambiente, Enid se convirtió una feminista convencida y en una persona con una gran vocación de compromiso social.

Y fue a dar con la horma de su zapato cuando conoció a Lancelot Hogben (1895-1975).

Una pareja comprometida

Lancelot Hogben era un joven objetor de conciencia que había estado encarcelado por negarse a ingresar en el ejercito. El comprometido Lancelot fue, además, un importante fisiólogo al que debemos el popular “test de la rana” para la detección de embarazos.     

Lancelot Hogben. Fuente:http://www.kevinhouston.net/blog/2012/11/lancelot-hogben/

Enid y Lancelot se fueron a vivir juntos en el verano de 1917. Poco después, en 1918, Enid se quedó embarazada y la pareja decidió casarse, aunque no creían demasiado en dicha institución y ella nunca cambió su apellido.  La pareja tuvo 4 hijos y permanecieron casados hasta 1957. Esta unión marco la vida de Enid a muchos niveles y, especialmente, a nivel profesional. 

La carrera de Lancelot exigió a toda la familia numerosas mudanzas la primera de las cuales los llevó a Canadá entre los años 1925 y 1927. En 1927 Lancelot es contratado como profesor de Zoologia en la universidad de Cape Town, Sudáfrica. Allí Enid dio a luz a su cuarto y último hijo a la vez que desarrolló un doctorado en fisiología bajo la supervisión de Lancelot. Junto a él publico una serie de artículos que tuvo que firmar como Enid Hogben, obligada, posiblemente, por la política Universitaria de Cape Town.

Es bastante probable que estas prácticas, así como la política del apartheid fuertemente integrada en la vida social del país, hicieran que la pareja dejase Sudáfrica a la mínima oportunidad para volver a Inglaterra.

De vuelta a casa

De vuelta en Londres, en 1930, Enid se unió al equipo de su marido que había sido contratado como director del departamento de Biología social en la Escuela de Economía y Ciencias Políticas. A partir de ese momento su trabajo en fisiología y su formación estadística convergen en el estudio de la demografía y, en particular, en el del crecimiento de la población. 

En este área Enid publicó dos libros The practice of birth control: An analysis of the birth-control experiences of nine-hundred women (Charles 1932) y The twilight of parenthood: A biological study of the decline of population growth (Charles 1934), con una reedición posterior bajo el título The menace of under-population: A biological study of the decline of population growth (Charles 1936). 

Portada del libro: The Menace of Under-Population. the Enid Charles.

Ambos títulos dejaron clara la posición de rechazo de Enid ante la dominante corriente de la Eugenesia ante la que se enfrento por todos los medios a su alcance. Una posición que nunca se le reconoció incluso cuando, tras el holocausto nazi, estas prácticas fueron ampliamente denostadas. 

Del trabajo de Enid Charles en este periodo se ha criticado que algunas de sus predicciones para la Inglaterra de postguerra no fueron adecuadas. En ese momento, y basándose en datos del periodo 1921-1939, Enid predijo que la población inglesa decaería peligrosamente. Sin embargo, cabe destacar que, como han destacado importantes personalidades de la demografía, nadie podía haber predicho el “baby boom” que se produjo tras la Guerra. 

La Guerra siempre lo cambia todo

Y es que la Guerra lo cambió todo, incluida la vida de la familia Charles-Hogben. Varias situaciones complejas les llevaron de vuelta a Canadá aunque, esta vez, con destinos separados.  

En 1940 Enid se instaló en Ottawa con dos de sus hijos y comenzó a trabajar para la oficina estadística pública de Canadá conocida en esa época como the Dominion Bureau of Statistics.  El bagaje profesional de Enid fue crucial en un momento en el que Canadá empezaba a preocuparse por el crecimiento de su población, las tasas de natalidad y de matrimonio. 

Entre sus muchas aportaciones, la autora Sylvia Wargon destaca, en su obituario para celebrar los 100 años del nacimiento de Enid, como ésta celebró haber conseguido eliminar la palabra “raza” del censo canadiense. Y es que esta fue otra de las grandes luchas en su faceta de fisióloga y demógrafa, sustituir el erróneo “grupo racial” por el más adecuado “grupo étnico.

En este periodo Lancelot sigue su propio camino y la pareja no volvería a reunirse (excepto en visitas ocasionales) hasta 1946. En ese año, Enid deja su trabajo en Canada y se traslada a Birmingham en cuya Universidad Lancelot había sido contratado. Enid estuvo trabajando como demógrafa para diferentes entidades públicas de esta ciudad hasta que, finalmente, en 1953 comienza a trabajar para la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Comprometida hasta el fin

Durante el periodo entre 1953 y 1959 Enid trabajó como especialista en estadística estudiando la demografía, la epidemiología y la salud de diversos países asiáticos. Pasó, por tanto, gran parte de su tiempo viajando. Visitó los centros de la OMS en Singapur y Nueva Delhi, pero también Myanmar, Tailandia, Afganistán… Realizando 24 importantes informes sobre la situación de la demografía en estos lugares.

Tras este periodo, Enid se reencontró con sus hijos e hijas que en ese momento estaban viviendo en Estados Unidos, desde allí continuó trabajando eventualmente para la OMS. 

Pero la conciencia social de Enid, intacta hasta el fin de sus días, no podía entender ni mucho menos compartir, la política de EEUU en la guerra de Vietnam. Este fue, como destaca Sylvia Wargon, uno de los motivos que la llevó de vuelta a Inglaterra. Enid tenía entonces unos 70 años y se instaló en una residencia geriátrica donde fallecería 7 años más tarde, el 26 de marzo de 1972. 

Una vida de principios que la hizo luchar por el bien común, por la abolición de las discriminaciones raciales y culturales mientras realizaba importantes contribuciones al estudio de la demografía. Una vida, como tantas, que se pierde en el olvido de la historia pero que merece la pena rescatar de la memoria. 

Referencias:

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